Sujetador comestible de caramelos de frutas — Candy Bra

6,95 €

Sujetador comestible Candy Bra de cuentas de caramelos de frutas, vegano y vegetariano, para llevar como accesorio de fantasía y mordisquear durante el juego.

  • Cuentas de caramelos de frutas
  • Comestible
  • Vegano y vegetariano
  • Peso indicado por el fabricante: 280 g
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Cockring triple de metal y cinturón de cuero ajustable — Triple Ring Belt — vista frontal
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LA OPINIÓN DEL EXPERTO
Jerome Guesne
Experto de la casa
140+ productos probados
Lo recomiendo cuando buscas un accesorio que dé comienzo al juego al instante, sobre todo como regalo o sorpresa. Candy Bra tiene la ventaja de ser muy vistoso y comestible, con caramelos suficientes para que el ritual dure más que una broma de treinta segundos. No es la mejor opción si buscas lencería con sujeción o un acabado elegante: aquí compras diversión, dulzura y un guiño sexy.

Candy Bra convierte el sujetador en un accesorio dulce, colorido y sin complejos. Varias hileras de cuentas de caramelos de frutas visten el torso, atraen las miradas y después se van mordisqueando durante el juego.

Cuentas de caramelos de frutas para comer

El sujetador está confeccionado con cuentas de caramelos con sabor a frutas, al estilo de los collares de golosinas, pero en versión adulta. El placer es sencillo: llevarlo, enseñarlo y dejar que los caramelos desaparezcan poco a poco.

Una prenda de fantasía para sorprender

No es lencería de sujeción ni una prenda para llevar todo el día. Es un accesorio para una noche, un regalo o un encuentro goloso: el efecto es inmediato desde que abres la caja.

Vegano, vegetariano y 280 g de peso

La versión Candy Bra de Spencer & Fleetwood es apta para personas vegetarianas y veganas. El peso indicado por el fabricante es de 280 g y cuenta con una generosa cantidad de cuentas en tonos pastel.

Un juego que se entiende a primera vista

Sobre el torso, bajo una camisa abierta o presentado como sorpresa, no necesita explicación alguna. Es una prenda divertida, sexy y dulce que da comienzo al juego sin tomárselo demasiado en serio.